Paseo Virtual

Entra al Paseo Virtual



El Japón de los samurái PDF Imprimir E-mail


Para comprender a los samurái es preciso conocer su historia previa. Las primeras evidencias de conflicto en Japón tienen cerca de 2,500 años y, curiosamente, coinciden con el arribo de los primeros instrumentos y armas de metal procedentes de Corea y China.

A partir del siglo III de nuestra era se popularizó la construcción de grandes tumbas para los nobles, llamadas kofun (túmulo antiguo), de las que han sido excavados objetos rituales, espejos, piedras preciosas, adornos para los caballos, espadas y otras armas de hierro. También aparecieron grandes esculturas de terracota llamadas haniwa. De ellas se interpreta que los personajes enterrados contaban con gran poder dentro de sus territorios. Sin embargo, aún no se les consideraba samurái, ya que no hay evidencia de que su oficio haya sido heredado.

Los gōzoku (clanes locales), que construyeron los grandes túmulos, se unieron al gobierno Yamato (250-710), encabezado por un emperador y una corte que para el siglo VIII ya controlaba una nación defendida por ejércitos poco profesionales.

Cuando el poder del emperador se debilitó en las zonas más alejadas, a mitad del siglo IX, iniciaron numerosas rebeliones. Para controlarlas, la administración envió a los mejores hombres en las artes de la guerra. Muchos de ellos, de origen noble, permanecieron en las regiones pacificadas, dando origen a los samurái.


Última actualización el Viernes, 10 de Agosto de 2012 17:27